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- No enciendas flamas ni aparatos: estufa, boiler, cerillos, encendedores ni el extractor.
- No acciones nada eléctrico: interruptores, timbre, celular dentro de la casa, cortinas automáticas.
- Sal con todos y llama al 911 desde afuera.
Si el olor es fuerte o escuchas un siseo, sal primero y llama a los bomberos al 911. Una revisión se agenda después; una fuga activa no espera.

Huele a gas, pero nadie encuentra la fuga
Es de las llamadas más comunes que recibimos: el olor está, el detector de bolsillo no marca nada y el plomero anterior no vio nada raro. Casi siempre hay una explicación, y se confirma midiendo, no oliendo.
Dónde aparece el olor
La instalación es una cadena: tanque, regulador, tubería, válvula y aparato. El olor casi siempre nace en uno de esos eslabones, y no en el que uno supone.
- Flexible y conexión del aparatomás común
- Regulador de presiónmuy común
- Válvula de paso que ya no cierracomún
- Piloto apagado del calentadorcomún
- Tubería embebida en muro o pisomenos común
- Válvula de servicio del tanquemenos común
Una fuga en un tramo oculto puede no llegar nunca al aire donde un sensor de mano la capte. Por eso el orden correcto es probar primero la instalación completa.

Por qué hueles gas sin que aparezca una fuga
El gas doméstico no huele por sí solo: se le agrega un odorante para que se note mucho antes de ser peligroso. Esa sensibilidad es la que provoca falsas alarmas y también la que salva vidas.
Un piloto que se apagó
El calentador o la estufa dejan pasar una cantidad mínima de gas mientras el piloto está apagado. Huele, pero no hay tubería rota: hay un aparato que necesita ajuste.
Una fuga demasiado pequeña para el sensor
Un detector de mano necesita cierta concentración en el aire. Una fuga mínima en un tramo bajo piso se disipa antes de llegar a él, y solo se delata con prueba de presión.
El olor viene de otro lado
Un drenaje sin trampa de agua, una coladera seca o un calentador con mala combustión producen olores que se confunden con gas. Se descartan en la misma visita.
Aparece solo a ciertas horas
Cuando la presión de la red sube de madrugada, o cuando el sol calienta el tanque en azotea. Una revisión al mediodía puede no encontrar lo que a las 6 de la mañana sí está.
Cómo se confirma de verdad
La prueba de hermeticidad no busca el olor: mide si la instalación sostiene presión. Es la única forma de decir que una instalación está bien, o que no lo está.

Se aísla y se presuriza
Se cierran los aparatos y se lleva la instalación a la presión de prueba. Si sostiene el tiempo que marca la norma, es hermética.

Se localiza, si pierde
Con detector electrónico y solución jabonosa se recorre tramo por tramo: uniones, reguladores, válvulas y flexibles de cada aparato.

Se entrega por escrito
Presión de prueba, tiempo, resultado y cada punto encontrado con su ubicación. Sirve para Protección Civil, para el seguro y para el arrendador.
Si la prueba sale limpia y el olor sigue
Entonces el problema no está en la instalación, y decirlo también es parte del trabajo. En ese caso se revisan los aparatos, la combustión del calentador y los drenajes, porque un diagnóstico que no explica el síntoma no está terminado.

Cuéntanos cuándo y dónde lo hueles
A qué hora aparece, en qué parte de la casa y qué aparatos hay en esa línea. Con eso sabemos por dónde empezar y qué llevar a la visita.